La Capilla de los Remedios, situada sobre la parte occidental del río Ozama (Calle Las Damas esquina Las Mercedes) fue construida por Don Francisco Dávila entre los años 1541 y 1554, por tal razón para esa época se le conocía como "Capilla de los Dávilas.
Los Dávilas, quienes eran una de la familia más adinerada de ese tiempo, también construyeron, para su protección, un cuartel al cual llamaron "Fuerte el Invencible"
La Capilla de los Remedios, para los inicios del siglo XVIII (1706) fue utilizada como capilla militar, durante el Gobierno del Almirante Ignacio Caro. También fue una capilla privada, para el uso de algunas familias que pagaban al párroco Bastidas Fernández.
Para el año 1886 la capilla pasó a manos de la Iglesia, por la venia de Doña Mercedes de la Rocha, con el fin de que se le rindiera culto a Nuestra Señora de La Altagracia. Posterior a esto, fue que la veneración pasó a Nuestra Señora de los Remedios, de la cual se muestra una imagen en el recinto sagrado.
En esta Capilla descansan los restos mortales de Don Juan Alejandro Acosta, quien combatió en contra de los Haitianos, bajo las ordenes del Almirante Juan Bautista Cambiaso, recordándosele en la Batalla de Beller.
Hoy en día la Capilla de los Remedios mantiene muy poca actividad, aunque exporadicamente se utiliza para exposiciones de artes plásticas y otros eventos culturales. |